
Entro sola en la habitación donde me esperas, excitada, temerosa, temeraria…Oigo como cierras la puerta detrás de mi, te acercas y siento tu cuerpo pegarse al mio. Acercas tu labios a mi cuello, y tiemblo, me recorre un escalofrió, “no te vuelvas" me dices. Entonces me ciegas con un pañuelo de seda suavemente, y de golpe lo aprietas…me estremezco. Tu dedos rozan mis hombros mientras noto como me rodeas. Acercas tus labios a mi cara, tu respiración azota mi piel, se acelera aún más mi corazón… Tus manos rozan ahora mi escote, mis pechos se endurecen, mis labios se entreabren, lascivos, húmedos… te deseo.... mi ansia crece, solo te presiento, te intuyo, me rozas.... casi te percibo, el tiempo se me hace eterno, cada segundo parece un mundo, deseo que me consumas, pero sólo te intuyo y mi imaginación vuela mientras mi deseo arde, nunca me sentí tan excitada, cuando desabrochas la cremallera de mi vestido y lo dejas caer al suelo, todo el cuerpo se me estremece.... me preguntó si provoco en ti el deseo que tu estás provocando en mi, deslizas tus dedos bajo mi tanga, rozas mi sexo, percibes mi humedad intensa y calida, me siento reventar.... de pronto tus manos en mis hombros me inclinan hacia abajo, arrodillándome ante ti, me siento desconcertada, hasta que tu sexo roza mis labios, entonces percibo tu deseo, tu excitación, tu morbo y sé entonces que me deseas.... abro mis labios, me relajo y entonces siento que mereció la pena esperar.
(Me encantaria que te sintieses asi.... sigue tu ahora soñando…)