
Habitualmente, las comentaristas, mayoritariamente femeninas, de la Trastienda, suelen decir que les agrada el blog, que lo encuentran muy estético (cosa dificil dado el tema que trata) y comentarios por el estilo. Pero recien me llega un comentario de alguien que afirma que no le atrae el blog dado que trata sobre "sexo explicito". Esta afirmación me ha dado que pensar. Cuando alguien habla de sexo explicito, mi apriori mental asocia ese concepto a algo pornográfico, algo que va más allá del erotismo.
Soy consciente de que no es facil escribir un blog de esta temática sin traspasar la línea que deslinda lo erótico de lo pornográfico. Por eso siempre he procurado, no digo conseguido, sino intentado cuidar la estética del blog, especialmente en la imagen.
Es curioso porque si buscamos sinónimos de explicito, pensaremos en términos como, claro, evidente, sincero , franco, mientras que si buscamos antónimos , pensaremos en implicito, oscuro o tácito. Es evidente que el significado , en este caso, de los sinónimos parece tener un simbolismo mejor que el de los antónimos.
Esto me ha llevado a pensar un poco y escribir este post entre esa barrera que deslinda erotismo y pornografia, entre lo que está bien valorado y a todos agrada y lo que está mal valorado y muchos detestan.
Esto obliga a adoptar un enfoque más amplio que el de la simple condena de la pornografía. En nuestra sociedad hay una notoria contradicción en toda esta materia, pues si bien relega la pornografía a las salas-X, a las zonas especiales de los videoclubs o las sex shops sin escaparates, valora por el contrario muy positivamente el erotismo tal como muestran constantemente los medios de comunicación, la publicidad o las modas. Quizá por ello muchas personas tienden a pensar que el erotismo es un valor cultural que puede llegar a ser un arte exquisito y sofisticado, mientras que la pornografía no sería otra cosa que el erotismo degradado. Dicho de otro modo, hay personas que piensan que si la pornografía está hecha de una manera artística puede ser aceptada bajo el nombre de erotismo. Aunque podría decirse, a contrario sensu, lo que que escribe Umberto Eco "No soy de los que consideran que el valor artístico lo absuelva todo".
Si analizamos en primer lugar, la etimologia de ambos conceptos encontraremos que "pornografía" viene del griego porné (prostituta) y graphein (escribir), es decir escribir o describir la prostitución. En cuanto a la palabra "erotismo" proviene de Eros, un dios de la mitología griega quien nunca supuso que lo cuestionarían tanto. "erotismo" o "erótico" quiere decir amor o símbolo del placer.
Si acudimos al Diccionario de la Real Academia. Las definiciones de los dos términos que nos ocupan son las siguientes5: Pornografía. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas. 2. Obra literaria o artística de este carácter. 3. Tratado acerca de la prostitución. Erotismo. Amor sensual. 2. Carácter de lo que excita el amor sensual. 3. Exaltación del amor físico en el arte.
Llama la atención la proximidad entre ambos términos, con la diferencia importante de que la pornografía es considerada "obscena", esto es, como algo que no debe aparecer en escena, y está relacionada con la prostitución, mientras que el erotismo alude más bien a la exaltación de la dimensión física y sensual del amor.
Dado que estamos en un blog y hablando de literatura, la pornografía se diferencia de otros escritos en que hace algo que los otros no hacen. Hay novelas que aspiran a entretener, a decir cómo son las cosas, a crear personajes y aventuras con los que el lector pueda identificarse. En cambio, la pornografía hace algo completamente diferente: trata de modo completamente deliberado de excitar sexualmente al lector. Poniéndolo en términos semióticos, la literatura tiene que ver con que yo escriba palabras acerca de algo que el lector lea comprendiéndolo. La pornografía tiene que ver con que yo use palabras como estímulos que provoquen determinadas respuestas en el lector. La literatura es una transacción "yo-tú" en la que los símbolos se usan para transmitir verdades de algún tipo. La pornografía es una transacción "yo-ello" en la que te conviertes en un organismo manipulado por estímulos.
Creo que podríamos decir que son obras pornográficas aquellas que se hacen, se comercializan y se consumen como excitantes sexuales. No es una cuestión de qué se exhibe, hasta dónde se enseña, sino que guarda relación directa con los propósitos de sus autores. Se trata de productos comerciales diseñados para producir o favorecer la excitación sexual de la audiencia encarnando sus fantasías sexuales. Obviamente tienen estas condiciones las películas que se proyectan en las salas especiales con esta finalidad, las que se venden en las zonas correspondientes de los videoclubs, o las imágenes que se distribuyen gratuitamente o de pago a través de internet. Así lo saben tanto sus distribuidores como sus consumidores.
Pero no es tan sencillo, las fronteras de demarcación entre estos productos y la llamada "pornografía de lujo" —que aspira a ser aceptada bajo el rótulo de "erotismo"— son del todo borrosas. Nadie duda de la fuerte carga pornográfica de películas como Emmanuelle, El último tango en París, Instinto básico, o de algunas películas españolas que al distribuirlas en Estados Unidos han debido ser "podadas" para evitar su confinamiento en las salas X. Se trata de productos con una notable inversión económica, que aspiran a aunar una cierta calidad técnica con un mayor éxito comercial mediante la explotación publicitaria de la novedad transgresora en materia sexual, intercalada con otras escenas de notable valor o con historias de gran fuerza expresiva. Cuántas personas que jamás acudirían al cine para ver una película pornográfica son capaces de asistir a las escenas de intimidad sexual más explícitas que jamás hubieran podido imaginar.
Para definir el erotismo podemos partir también de lo que leíamos en el Diccionario. Frente a la explicitud genital típica de la pornografía, cuando se habla de erotismo quiere hacerse referencia más bien a una exaltación de la dimensión física y sensual del amor y del cuerpo humano.
Las calles de las grandes ciudades de los países católicos, desde Buenos Aires hasta Roma pasando por Madrid o Barcelona, están llamativamente adornadas por los más sofisticados anuncios de lencería íntima o de mínimos trajes de baño, o si anuncian cerveza o whisky, a menudo quienes aparecen en los anuncios lucen también un muy escaso vestuario. No suele suceder así en las ciudades angloamericanas, que son de tradición puritana. La tradición católica ha convivido con el desnudo bastante bien quitando y poniendo estratégicas hojas de parra al vaivén de los cambios de la sensibilidad cultural en esta materia, incluida la Capilla Sixtina.
La saturación de sexo en la publicidad está banalizando hasta tal extremo el mensaje publicitario que resulta cada vez más difícil encontrar la frontera entre una marquesina de moda y el último número de Penthouse.
Aportaré la definición de "Arte erótico" en la Routledge Encyclopedia of Philosophy: El arte erótico es arte con un contenido sexual, que puede ser más o menos patente. La presencia de contenido sexual no es, sin embargo, suficiente para que una obra de arte sea considerada erótica. Aunque hay más de un sentido en el que puede decirse que una obra sea erótica, una obra erótica de arte debe estar dirigida a evocar pensamientos, sentimientos o deseos sexuales en el espectador, en virtud de la naturaleza de la escena sexual que representa y de la manera en que lo representa. (...) El arte erótico se distingue de la pornografía al menos en que la pornografía carece de toda intención artística.
¿Cuál es entonces la frontera entre "erotismo" y "pornografía"?. Hace más de 2500 años ya había en la India templos hinduistas con decorados en relieve o esculturas que muestran parejas en el momento de la cópula. En China se han descubierto dibujos y grabados de la época de la dinastía Chin con representaciones en pleno acto sexual. Allá por el año 206 a d C., aparecieron en China, algunos manuales sexuales explícitos y detallados. Quien más quien menos ha escuchado nombrar el Kamasutra, en el que, entre otras, se incluyen descripciones de técnicas y posturas para la interacción sexual. Para corroborar lo que se acaba de enunciar, citamos la advertencia de Luce López Baralt en su introducción a Un "Kama Sutra" español: ". . .el lector no tiene en sus manos un libro pornográfico. Tiene algo mucho más extraño: un libro reverencial sobre el arte de hacer el amor". Estos manuales, utilizados como serios libros educativos en las culturas orientales, cuando pasaron al occidente, fueron considerados como material pornográfico. No obstante, ya en el siglo diecinueve habían alcanzado niveles de promoción tales que, si se levantaran nuestros abuelos creyentes de sus tumbas, volverían a caer en ellas de muerte súbita. Serrat tiene una canción con algunos versos de Benedetti, que dicen: "Una mujer desnuda y en lo oscuro, es una vocación para las manos, para los labios es casi un destino, y para el corazón un despilfarro... una mujer desnuda es un enigma, y siempre es una fiesta descifrarlo." Esto es poesía erótica, sin contar otras más fuertes y actuales, que podemos escuchar en los medios de comunicación en cualquier momento que nos lo propongamos. Lo que Salomón escribió en El Cantar de los Cantares, aunque podríamos marcarlo de "erótico", habla del amor entre dos personas. La "pornografía" alude al sexo explícito que se produce sin necesidad de que haya amor entre ellos y, en la mayor parte de los casos, con un sentido comercial.
Para ir concluyendo, dado que este post está quedando mucho más largo delo habitual, creo que la frontera a veces no es tan clara, que evidentemente influyen las sensibilidades personales y que el sexo explicito si se comercializa podemos afirmar que es pornografía y no lo sería en la alcoba de dos amantes. Personalmente, creo que la cuestión estética, el ánimo comercial y la existencia o no de sentimientos, pueden dar las claves para determinar que es pornografía o sexo explicito. Y por supuesto por encima de todo siempre queda la libertad individual.